El foie mi-cuit es un entrante de lujo, una delicia para nuestro paladar por su consistencia untosa y suave, su apetitoso sabor y su suave aroma. El foie mi-cuit forma parte del grupo de ases de la gastronomía: caviar, foie-gras, trufa y jamón ibérico.
Un producto que no requiere elaboración, y que aconsejamos degustar de la forma más pura posible para no interferir en sus cualidades, buscaremos acompañamientos y condimentos que realcen su sabor.
El foie mi-cuit se elabora a partir de hígado graso de pato Moulard entero (no triturado), sometido a un ligero tratamiento térmico (pasteurización). Este proceso apenas altera su estructura física, con lo que su composición y características organolépticas se mantienen casi intactas frente al hígado fresco.
Las diferencias entre el foie mi-cuit y el foie fresco, residen en su mayor caducidad, en que no debe ser cocinado para su consumo y su textura untosa más firme.
CONSEJOS DE DEGUSTACION
Al tratarse de una semiconserva el foie mi-cuit debe conservase refrigerado a una temperatura de entre 0º - 5º C.
Para su consumo deber sacarser de la nevera previamente, y mantener entre 5 y 20 minutos a temperatura ambiente, de este modo en el momento de su degustación podremos apreciar todas sus cualidades.
Nunca debemos untar el mi-cuit sobre pan, no apreciaríamos su textura, al estar elaborado a partir de higado entero debe morderse. Para ello cortaremos el mi-cuit en láminas, más o menos finas dependiendo de nuestro gusto, con ayuda de un cuchillo bien afilado y caliente (basta con pasar por agua caliente), para evitar así que el producto se pegue o se rompa al cortarlo.
Por último colocaremos las láminas de mi-cuit sobre pan tostado para que nos sirva de base.Aconsejamos degustarlo con tostaditas de pan de pasas, ya que su textura crujiente y el sabor de las pasas hacen un contraste muy especial.
Puede servirse solo o con unas escamas de sal, los cuales le aportarán un toque crujiente e intensificarán su bouquet; también podemos optar por acompañarlo con una confitura de higos rojos, confitura de pétalos de rosa o violeta, crema de aceto balsámico, ...., sabores que combinan a la perfección con el mi-cuit, sin enmascarar su sabor.